Mario Szlafmyc: el padre de la criatura
Mario Szlafmyc le devolvió la vida a este Plaza, que hace un año agonizaba en lo futbolístico y se desangraba. Hoy metió al cuadro de nuevo en la Primera División Profesional.



"Este es mi octavo año como entrenador y es la primera vez en mi carrera que estoy peleando por algo importante y yo tengo una visión respecto de este momento y lo conversaba en la semana con algunos jugadores, para mí el nerviosismo o la emoción después de cualquier partido es similar a cuando dirigía la quinta división de Miramar (Misiones) o la sexta de (Centro) Fénix y hacía un paralelismo con lo que me decía (Mariano) Bogliacino, de que lo estaba viviendo con una mayor intensidad que quizás cuando le tocaba enfrentar a la Juventus en Turín, eso es lo lindo que tiene este deporte que no depende de la grandeza con la que se esté jugando sino de la pasión con la que uno viva la pasión de lo que está haciendo".

"Para comenzar la carrera personal y profesional de un entrenador, conseguir un ascenso es muy importante para el curriculum deportivo de uno, porque es cierto que te abre un espectro profesional muy amplio, pero la emoción que siento es la del primer día que no le quita valor, sino que al revés, estuve muy nervioso y el día que no lo esté, cuelgo el silbato y devuelvo el buzo y me dedico a otra cosa porque es la manera de vivirlo, ahora que hemos logrado un objetivo importante porque este trabajo es apasionante y yo lo vivo de esta manera, ahora te digo que realmente no fue una semana distinta para mí, si bien teníamos claro que se podía dar una combinación de resultados que nos permitieran subir, la viví como siempre".

"Te digo la verdad que antes de jugarlo era una combinación de resultados no tan fácil de conseguir, porque contra Albion era una final debido a que tanto ellos como nosotros nos jugábamos cosas, porque Villa Teresa tiene un buen equipo pero jugar en el Goyenola ante Tacuarembó que aunque esté fuera de la pelea por todo, también hacía que este combo se transformara en algo complejo como para que se diera todo redondito, además me costaba salir de la mentalidad de ir partido a partido, debido a que creo que nosotros como cuerpo técnico y jugadores, estábamos diseñados como para cambiar el chip de la forma de pensar, no me salía cambiar la mentalidad y planificar la semana de otra forma a la de siempre".

"Tuvimos un momento difícil, sobre todo en el mes de agosto (NdeR dos derrotas y un empate con el equipo que salía de zona de ascenso directo) donde no se dieron los resultados, pero la fe siempre estuvo intacta porque teníamos que saber que teníamos que encaminar la cosa, porque había un ambiente donde te contagia la fiesta anticipada o la desazón, pero es verdad que faltaba un esfuerzo más largo en aquel momento, pero a nosotros nos preocupaba que el equipo no cambiara su forma de jugar y en ese momento nos juntamos con los jugadores más referentes y charlamos sobre el camino que debíamos tomar, si insistir con lo que veníamos haciendo o hacer un cambio y la respuesta fue unánime de seguir por el mismo camino para alcanzar la gloria deportiva que por suerte se dio", dijo Szlafmyc.